miércoles, 28 de mayo de 2014

Crónica del curso nacional de Aikido en Moralzarzal impartido por los Maestros, Tomás Sánchez Shihan 7º Dan Aikikai, Roberto Sánchez 6º Dan Aikikai y David Sánchez 5º Dan Aikikai. 24-25/05/2014.

















Este pasado fin de semana (24-25/05/2014) me desplacé con 6 de mis alumnos y la mujer de uno de ellos, Juan, Kike, Javi, Cristina, Julián, Gustavo y su mujer Mamen, al curso anual de Aikido en Moralzarzal. Un curso que el grupo Atemi consideramos de vital importancia para la evolución de nuestro Aikido. Y es por algo muy sencillo, no hay otro curso donde puedas disfrutar de estos tres grandes Maestros, impartiendo una clase cada uno, y mostrando su manera de entender este arte marcial, por lo menos es lo que yo pienso.
Para nosotros también es una ventaja vivir a poco más de una hora del evento, pero creo que al igual que otros muchos compañeros, si tuviéramos que desplazarnos más lejos, lo haríamos sin problema porque merece la pena. Y que conste que también nos dio tiempo ver al Real Madrid ganar la Décima y celebrarlo, aunque con conocimiento jejeje.
Como siempre llegamos bien de hora para hacer acto de presencia en el hotel, después hacer la inscripción en el curso, y estar preparados en seiza para cuando entraran los Maestros. Dándonos tiempo a saludar a los muchos compañeros de distintos puntos de la geografía española. Alrededor de 80 aikidokas de 3er kyu para arriba, ya que sólo uno no tenía hakama, esperábamos las enseñanzas de la familia Sánchez. 34 de ellos se presentaban a exámenes de Shodan ó Nidan. Entre ellos 3 de mis alumnos, Cris, Julián y Gustavo a Shodan y 1, Juan a Nidan.
Llegó el momento de la primera clase, de 11 a 13 horas de la mañana del sábado, el turno para el Maestro David, como siempre con una energía que transmite desde el momento que pisa en el tatami. La variedad de ataques y de técnicas no voy a decirlas, porque sabéis que para eso no hay nada mejor que asistir al curso. Me quedo con el ryotedori kokyunage que realizó como si fueras a hacer koshinage pero en vez proyectar con las caderas, bajando el centro hacía el suelo y dejando pasar. Después de esta gran primera clase, ducha, comida, tertulia aikidoka y relax hasta la siguiente.
Llegó más rápido de lo esperado la segunda clase, de 18 a 20 horas del sábado, el turno para el Maestro Roberto, como siempre con esa potencia pero sin fuerza, que es lo difícil, que transmite desde el momento que pisa el tatami. Nos sorprendió trabajando tanto dori en mitad de la clase, algo muy agradecido por los que el domingo tenían examen de grado dan. Me quedo con katadori men uchi kokyunage dejando pasar el ataque men y aprovechando esa fuerza del ataque para proyectar también a la mano del katadori. Después de esta gran segunda clase, ducha, primera parte del fútbol, cena, segunda parte del fútbol, copita para celebrar la Décima del R.Madrid y a dormir tempranito, que para algunos quedaba lo más duro del fin de semana.
Llegó la tercera y última clase, de 10 a 12 de la mañana del domingo, el turno para Shihan Tomás Sánchez, como siempre con esa clase y categoría que transmite desde el momento que pisa el tatami. Eligió el ataque de ushiro ryotedori, mostrando lo que a continuación se pediría en los exámenes. Siempre me sorprende Shihan con ese gesto de caderas tan innato que demuestra en cada una de las técnicas.
Llegó el momento que muchos aikidokas esperaban desde hace meses. Pasando por su mente cada segundo, cada minuto y cada hora que han dedicado a preparar ese examen que les hará de pasar a Shodan o Nidan. Mi deber era tranquilizar a los míos, motivarlos y dejarlos disfrutar. Uno está tranquilo cuando sabe que se ha hecho un esfuerzo considerable para conseguir algo. Y como suele ser, dio sus frutos, otro pleno en mi curriculum, 3 aprobados para Shodan y 1 aprobado para Nidan. Mi más sincera enhorabuena para ellos y para todos los que pasaron de grado. Como dijo Tomás Sánchez Shihan todos los exámenes estuvieron a un grado más que notable y eso es de agradecer, ya que demuestra que nuestra asociación sigue en lo más alto… como siempre ha sido.