martes, 7 de mayo de 2013

Crónica del curso de Aikido impartido por Tomás Sánchez 7º Dan Shihan en León. 04-05/05/2013. SANDAN=3er Dan Aikikai= ;-)






 
Este pasado fin de semana (04-05/05/2013) una expedición de aikidokas Atemi partían de nuevo a una cita con el Aikido. Esta vez aparte de mi mujer y mi hijo, me acompañaban mi kohai Juan, que aún estando un poco cansado de la maratón de Madrid, no quiso perderse un acontecimiento tan importante para mí, y 4 de mis alumnos, Kike, Iván, Cris y Julián, a los que agradezco mucho el esfuerzo en todos los sentidos que han tenido que hacer, para que su Maestro se sintiera arropado tanto en el curso como en el examen de 3er Dan Aikikai.
La madrugada del viernes al sábado salíamos dos coches llenos de ilusión e intusiasmo. Por supuesto con sueño por el madrugón y demás, pero con una sonrisa y alegría que vencía cualquier debilidad. El viaje salió según lo previsto, y cerca de las 11 de la mañana del sábado ya estábamos en el hotel dejando las maletas. Por cierto, un buen hotel la verdad, ya que esta vez la ocasión merecía la pena. Estábamos muy cerca del pabellón del curso, pero a las 11:30 había que hacer la inscripción para empezar la acción.
Es un placer llegar a cursos donde todo el mundo te saluda, Maestros, amigos aikidokas de todas las provincias, los organizadores, la directiva de nuestra asociación, etc. Pero claro como debe ser, puntuales preparados en seiza, esperando a que el Maestro hiciera su aparición por el tatami.
Buena clase para romper el hielo, enfocada al ataque de katateryotedori ó morotedori ó ryotemochi, como queráis llamarlo, así puntualizó Tomás Sánchez Shihan.
Lo importante no eran las técnicas, sino la manera y los gestos de recrearlas, como también comentó el Maestro, que con sus 70 años y más de 50 de práctica asidua, sigue dándonos lecciones, sobretodo con su facilidad para manejar las caderas y sus desequilibrios.
Terminada la clase, al tener el hotel tan cerca, teníamos la suerte de poder ducharnos tranquilamente en nuestra habitación. Después de la cervecita de rigor, decidímos comer en el hotel y pegarnos un homenaje, jejeje, por lo que pudiera pasar. Pero nada de buffet, menú tipo boda, jajaja, para que no nos falte de ná.
Claro la cosa se alargó más de lo debido, entre la degustación y mi hijo haciendo de las suyas, al final no sé si nos dió tiempo a descansar media horita, pero da igual, somos "Atemis".
A las 6 preparados en seiza para la segunda clase del curso. Siguiendo la misma línea de ataque marcada por la mañana pero con mucha más variedad de técnicas. El que quiera saberlas o los detalles, ya sabe lo que tiene que hacer en el próximo... asistir al curso, jejeje.
Al terminar había que reponer fuerzas y por supuesto aprovechar para una pequeña visita turística por el centro de León. Cervecitas, cenita, buena tertulia, mejor compañia, paseo, que más se puede pedir. Esta vez, por mi parte, no era la ocasión idónea para rondar un poquito, ya que me jugaba el trabajo de mucho tiempo a la mañana siguiente y no quería defraudar a mi Maestro David Sánchez por la confianza depositada en mí.
Algunos descansamos más que otros, porque había boda en el hotel y mis alumnos a altas horas de la noche, viendo que no les dejaban dormir del jaleo, no sabían si llamar a recepción o unirse a la fiesta, jajaja. Desayuno ligero por mi parte y a las 10 de la mañana del domingo, listos para rematar la faena. Gran clase para clausurar el curso, enfocada al ataque de ushiro ryotedori, tan importante para todos los exámenes.
Terminando con bokken, para tener una toma de contacto los que después nos íbamos a examinar.   
Pasó todo muy rápido, llegaba el momento. Ya habíamos estado toda la clase mi compañero de examen Luis y yo, entrenando juntos para coger ritmo, distancia y demás. Teníamos los ukes para el ataque de varios preparados, por supuesto mi kohai Juan y la otra plaza la echaron a suerte mis alumnos y le tocó a Kike.
Todos los candidatos preparados en seiza. 11 para Sandan y 3 para Yondan. Desde todos los puntos del País. Llega ese momento en el que te nombran y te vas situando en tu sitio, colocando las armas correctamente y respetando la etiqueta. Me toca en primera fila, a dos metros del tribunal, igual que cuando me examiné de Shodan y de Nidan. No hay miedo, eso te motiva más. Compuesto por siete altos grados, Tomás Sánchez 7º Dan Shihan, Ricardo Ledesma 6º Dan, Roberto Sánchez 6º Dan, Octavio de la Mata 5º Dan, David Sánchez 5º Dan, Angel Luis Martínez 5º Dan y Javier Sánchez 4º Dan. 
Supuestamente tienes que estar nervioso, pero en ningún momento ní en los días anteriores lo estuve, será porque poniendo esfuerzo, trabajo y entusiasmo todo puede salir bien.
Así fué, todo salió bien, aprobamos 3er Dan tanto mi compañero Luis como yo, y también nuestros compañeros de clase, César 3er Dan y Mario 4º Dan. Lo celebraremos como debe ser.
Por supuesto se apruebe o se suspenda hay que dar las gracias al Tribunal, y por nuestra parte dimos un fuerte abrazo a nuestro Maestro David por guiarnos en el camino.
Aprovecho para dar las gracias a mis alumnos, porque sin ellos todo sería mucho más difícil para mí, a mis compañeros de clase del Dojo Tomás Sánchez por tratarme desde el principio como uno más, a mi Maestro David Sánchez por ayudarme a llegar donde he llegado, a Tomás Sánchez Shihan por recibirme en su Dojo como uno más de su familia, a mi compañero de examen Luis porque sin uke no hay Aikido, a mi kohai Juan por su apoyo incondicional, a mi mujer y a mi hijo por estar ahí en cada segundo. Y a todos los que me han apoyado que son muchos la verdad...
¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!