
El pasado fin de semana 26/27-11-2011 una expedición de aikidokas de Atemi Dojo partía hacía Alicante para asistir al curso de nuestro director técnico, el Maestro Tomás Sánchez Shihan 7º Dan. Esta vez era un record por parte de nuestro grupo porque eramos 11 conmigo incluído, Juan, Javi, Fran, Kike, Iván, Pedro, Jesús, Cristina, Juande y Julián, más Pedro, el novio de Cristina y Mayte, mujer de Jesús, y algunos que hubiesen venido si no llega a ser por motivos familiares como Gustavo. Aparte nos faltaban los más nuevos, que se estrenarán en el próximo curso de mi Maestro David Sánchez en Enero. Un gran grupo para un gran curso, a pesar de algunos problemillas que tuvo la organización, que hizo que cada clase fuera en un dojo distinto, algo que como dijo el Maestro llevaba muchos años sin tener que hacerlo. Por mi parte también quiero decir que quitando los grupos que organizan los cursos, la mayoría no suelen ir tantos de un mismo dojo, entonces para mi es un honor el compromiso que tienen mis alumnos, y siempre iré yo a la cabeza de ellos, como debe ser, dando ejemplo que para eso soy su Maestro. Salíamos a las 6 de la mañana porque la primera clase era a las 12 y teníamos que llegar bien de hora, para dejar todo en el hotel solucionado. Todo iba perfecto hasta que llegamos al centro de tecnificación y nos dicen que habían habido unos problemas y que la clase era en el dojo Daimyo de Javier de María, ya ibamos con la idea de que seguro que había poco sitio para entrenar pero hay que adaptarse a lo que sea, y como siempre lo dimos todo, contando repeticiones como el que más.
El Maestro como siempre en sus cursos marcando detalles para los exámenes del domingo, que esta vez eran de 3er Dan. Propuso el ataque de ryotedori y muchas técnicas distintas, todas enlazadas, una detrás de otra sin parar de hacer repeticiones, y teniendo mucho cuidado de que no hubiera ningún percance. Terminada la clase saludamos a muchos amigos y compañeros de otros cursos, o paisanos como Eloy y Federico. Era hora de volver al hotel para comer y descansar un rato, ya que todos habíamos madrugado mucho, porque al ser cada uno de pueblos distintos de Toledo, había que pasar a recogernos unos a otros. La siguiente clase era a las 6 de la tarde y como he dicho antes era en otro sitio distinto. Así que rápidamente había que adaptarse a otro tatami, teniendo mucho cuidado con algunas colchonetas que se movían mucho, o sino que se lo digan a Jesús y su luxación de dedo del pie, lo que le hizo no poder terminar la clase.
Aunque durante la noche el vendaje y los medicamentos hicieron su efecto para que pudiera asistir al día siguiente. Para la clase de la tarde el Maestro siguió la línea marcada por la mañana pero con el ataque en tachi waza de ushiro ryotedori y en hanmi handachi de ushiro ryokatadori,