lunes, 5 de diciembre de 2011

Clase-Exhibición de Aikido por parte del Grupo Atemi en los Yébenes-Toledo. 4/12/2011

Una vez más el grupo de Aikido Atemi se disponía a seguir dando a conocer el arte marcial del que disfrutan día a día. No es nada nuevo si digo que todos sabemos que el Aikido no es muy conocido, pero si no hacemos nada por nuestra parte, seguirá sin conocerse, y algunos preferirán que siga así, pero otros, como mis alumnos y yo, no pararemos hasta que no vayamos a un sitio y digamos, practicamos Aikido, y te digan... Ah sí es verdad, sé lo que es o sé de que va, y no la respuesta de siempre... Y que es eso del Aikido. O por lo menos lo haremos por Toledo y los pueblos de alrededor, y si alguno se anima a unirse a nuestro grupo, siempre será bien recibido. Esta vez nos tocaba en los Yébenes, un pueblo pegado a Orgaz ( donde está el gimnasio Atemi), y en un sitio grande como es el polideportivo. La hora, las 5 de la tarde, pero a las 4 estaban los que encabezaban la organización montando el tatami, Juan y Juande, ayudados por Benjamin, antiguo compañero mío, que dejó el Aikido hace más de 2 años, que se acercó para pasar un buen rato con nosotros, y que posiblemente se una a nuestro grupo en año nuevo. Además de ellos, me acompañaron Javi, Cristina, Jesús, Pedro, Nacho, Gustavo, y Fran con su hijo Alvaro. La idea era pasar un buen rato, hacer una pequeña clase y terminar con una exhibición. Y todo en una hora, y el tatami nos da igual, siempre nos adaptamos a lo que haya, y siempre con una sonrisa de oreja a oreja. Pues nada un poco de expectáculo para los asistentes y familiares que estaban en la grada, y claro todos haciendo por lo menos una vez de uke en cada explicación, y al final una pequeña demostración de tantodori y jodori. Al terminar, una gran ovación de los asistentes, muy merecida para todos los que sudaron el keikogi porque a mí me lo ponen muy fácil, ya saben que sin ellos todo esto no sería posible, que les estoy muy agradecido, y me siento muy orgulloso del grupo. Y ya para rematar mirar a la grada y ver a mi hijo Mario con sólo 5 meses viendo su primera clase de Aikido, pues que puedo decir, una pasada de tarde. Seguiremos con las exhibiciones en otros pueblos, principalmente en los de los alumnos, ya que para año nuevo tendremos noticias importantes e interesantes que ahora mismo no puedo adelantar.