lunes, 1 de noviembre de 2010

Crónica del curso de Aikido impartido por el Maestro Claude Pellerín en Madrid. 30-31/10/2010

Tarda tanto en llegar y se pasa tan rápido, que lo único que nos queda que pensar es que llegue pronto el siguiente. Por supuesto me refiero al curso que asistí este pasado fin de semana con mi kohai Juan, que para él era la primera vez que veía al Maestro Claude en acción. Por suerte para mí son varios los que tengo en las costillas y cada vez me gusta más su manera de entender el Aikido. Está claro que es uno de los alumnos de Tamura Sensei que más esencia de su Aikido ha captado. Siempre enfocado en el centro, moviendo las caderas al compás que va tu seika tandem, sin nada de fuerza, sin tensión, sin pensar, sólo actuar como un acto reflejo, porque si piensas metes fuerza y bloqueas la acción del uke. Ves de empezar cada clase al Maestro Claude con katatedori kokyuho y piensas pero si es fácil, pero no lo es, y cuando te ataca él, dices, cuanto nos queda por aprender, es un largo camino, pero yo no tengo prisa no se vosotros.